El presidente de la Diputación, Enrique Martín, confía en que el yacimiento arqueológico de La Olmeda esté abierto para Semana Santa. El máximo representante de la Institución Provincial hizo ayer estas declaraciones durante la visita que realizó junto al jefe de servicio del Departamento de Cultura de la Diputación, Rafael Martínez, y los arquitectos de la obra del yacimiento arqueológico, Ángela García e Ignacio García, a la Villa Romana tras la conclusión de la obra civil. «Han sido ocho años en los que hemos ido superando dificultades. En mi segunda legislatura comenzamos con este trabajo y aunque el dolor de cabeza ha sido continuo porque tanto el período de ejecución de obras como el coste de las mismas se han visto incrementados, en estos momentos es espléndido ver el estado actual de este museo. La satisfacción que siento es importante», explicó el presidente de la Institución Provincial. La intención que se ha perseguido con la ejecución de las obras que se han acometido en el yacimiento arqueológico durante más de tres años, ha sido devolver a la Villa Romana el carácter monumental que tuvo hace quince siglos. «Se trata de un museo enmarcado en un medio rural en el que hay una obra de arte trascendente en la historia de la arqueología y de la romanización en España», apuntó el arquitecto de la obra, Ignacio García. Asimismo, Enrique Martín destacó que «se prevé que para Semana Santa ya esté abierto el museo que contará con todos lo servicios necesarios» aunque cabe recordar que el pasado mes de junio el presidente de la Institución Provincial anunció que sería en el mes de febrero de 2009 cuando concluirían estos trabajos. Será la próxima semana cuando den comienzo las tareas de musealización para lo cual se contará con el apoyo de una empresa catalana. «Los ordenadores, la maquinaria de última tecnología y los servicios que se prestarán dentro del proyecto museístico tardarán en ponerse en marcha unos cuatro meses», dijo Martín. La Diputación pretende contar con la presencia de Su Majestad la Reina Doña Sofía en la reapertura del remodelado yacimiento. Para ello ya se ha cursado la invitación a la Casa Real.
CUBIERTA. El montaje de la cubierta, de 8.000 metros cuadrados de dimensión y 600 toneladas de peso, ha sido uno de los principales motivos del retraso de las obras y es que toda la estructura «se ha tenido que montar desde el exterior con maquinaria auxiliar compleja y se han tenido que realizar numerosas y precisas pruebas de carga», subrayó durante la visita el arquitecto Ignacio García Pedrosa. El material básico del edifico es el hierro que se apoya sobre pilares metálicos. Además, el cerramiento es de acero corten que hará que con el paso de los años el color del mismo cambie adaptándose de esta forma a la cromática típica de las diferentes estaciones del año. «Creemos que este color se adapta bien al paisaje. Hemos pretendido que el edificio esté acorde con el entorno», defendió la arquitecto Ángela García de Paredes. Los trabajos han incrementado en un 19 por ciento el presupuesto previsto en un principio por lo que finalmente el gasto se ha fijado en 6,7 millones de euros. Las obras se han realizado sobre una superficie total de 5.000 metros cuadrados rodeados de naves que tienen 22 metros entre pilares y 70 metros de longitud. Al final de la visita Enrique Martín explicó que con esta obra «se han conseguido aunar dos aspectos: unos mosaicos de un grandioso valor y un edificio espectacular». Añadió que «lo importante ahora es que la gente venga a visitarlo y lo haga para ver ambas cosas en su conjunto».
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